Algunas precisiones sobre nuestros derechos laborales en este contexto

Algunas precisiones sobre nuestros derechos laborales en este contexto

En un comunicado anterior repusimos el contexto en el que estamos trabajando y las dificultades que enfrentamos. Ante varias consultas queremos ahora precisar algunas ideas más.

Debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio muchas tareas laborales de diversos sectores, en el marco de la buena fe contractual, han pasado a realizarse desde los hogares. No sería exactamente nuestro caso, ya que nuestro contrato de trabajo establece el dictado de clases presenciales, y enseñar en entornos virtuales implica la realización de un trabajo completamente distinto.

Teniendo esto en cuenta, -que no estamos haciendo el mismo trabajo pero desde nuestras casas, sino otro muy distinto-, sostenemos que cada docente tiene actualmente el derecho a ser eximido/a de estas nuevas tareas, cuando se encuentre imposibilitado/a debido al cuidado de niñes y/o de adultos mayores, carezca de los recursos necesarios, y otros etcéteras sobre los que ya hemos escrito en el correo anterior (http://adiungs.org.ar/?p=4271). Es decir que habrá situaciones en las que les docentes no podrán hacer lo que le piden, lo que le sugieren, o incluso lo que les gustaría hacer; podrá hacer menos o de modo diferente. Nuestro compromiso con la educación como derecho, con nuestros estudiantes y con nuestros colegas docentes, muchas veces nos dificulta reconocer ante otros y ante nosotros mismos la situación en la que estamos. Por otra parte, en ningún caso, y en esto queremos ser tan enfáticos como en lo anterior, una potencial redistribución del trabajo al interior de un equipo docente debe significar una sobrecarga para nadie.

Por supuesto que esto no es inocuo y tiene efectos varios que no desconocemos. Para una asignatura con un solo docente a cargo, esto podría significar la imposibilidad de la continuidad pedagógica, mientras que para otras, con numerosas comisiones, podría significar una desigualdad entre les estudiantes. En otros casos podría implicar, mientras dure el aislamiento, una drástica reducción en los contenidos o actividades. La institución deberá ir adoptando los pasos a seguir para cada caso. No le corresponde al sindicato resolver cuestiones académicas  y no pretendemos hacerlo.

Sostenemos la importancia de este derecho para preservar, en primer lugar, nuestra salud como trabajadores y trabajadoras. Salud no como ausencia de enfermedad, sino como bienestar físico y psicológico.

Nos queremos referir ahora a las situaciones que atraviesan aquellos docentes que sí se encuentran en condiciones de comunicarse con sus estudiantes e incluso de enseñar algunos contenidos, y que están a cargo de muchos estudiantes (en una o varias comisiones, en una sola materia o en más de una). En general se trata de materias iniciales en las que los estudiantes no sólo no conocen la plataforma virtual, sino que recién están aprendiendo el oficio de ser estudiante. Es por ello que muchos de nosotros como docentes dedicamos una gran cantidad de tiempo a responder preguntas que no refieren al contenido de nuestras materias. Si, además, se trata de asignaturas donde la corrección de actividades es una tarea esencial, se comprenderá rápidamente el estrés laboral al que nos enfrentamos. Para estos casos en particular, es imprescindible que la institución encuentre la manera de que ningún docente esté a cargo de más estudiantes que los que razonablemente se pueden tener en estas condiciones. En este mismo sentido, las actividades de corrección deberían reducirse a lo mínimo indispensable, con el sólo objetivo de adecuar el trabajo a una cantidad razonable. No pretendemos adentrarnos en el terreno de las decisiones académicas que como sindicato no nos competen, sino hacer referencia a las adecuaciones necesarias para construir condiciones de trabajo saludables.

Comprendemos que muchos de los lineamientos institucionales sugeridos intentan contribuir al trabajo que están/estamos haciendo quienes, por la razón que sea, tenemos la disponibilidad y los recursos para comunicarnos con nuestros estudiantes. Se trata de una forma de asistir a los valiosos esfuerzos de muchos docentes que han encontrado la forma de continuar dictando contenidos para aquellos estudiantes que están conectados (por supuesto, no es la realidad de todos) siguiendo las lecturas o actividades. Como dijimos, estos lineamientos institucionales, son sugerencias, apoyos a los docentes, pero de ningún modo son obligaciones que podrían exceder a las posibilidades materiales, familiares, físicas o psicológicas de cada trabajador/a docente.

Desde ADIUNGS intentamos dar respuestas a las diferentes problemáticas que están apareciendo en esta situación excepcional, para acompañar a les afiliades en el respeto de sus derechos y en la construcción de las mejores condiciones laborales en este contexto, colocando la salud como prioridad.

Ante cualquier cuestión, pueden comunicarse con ADIUNGS por correo electrónico o a través de les delegades.