Acerca del Programa de Incorporación a las Universidades Nacionales de los colegas rechazados por el CONICET (convocatoria 2016)

Un ajuste y un ataque más de Cambiemos al Sistema de Ciencia y Técnica

Por estos días el Gobierno Nacional, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Ciencia y Técnica, en acuerdo con el Directorio del CONICET  y el CIN, harán efectivo el Programa de Incorporación a las Universidades Nacionales de aquellos colegas que, habiendo sido aprobado su ingreso como investigadores del CONICET, fueron finalmente rechazados como parte del recorte que se le impuso al sistema de CyT durante el año 2016.

Tal situación de arbitrariedad y ajuste implicó una gran movilización de distintas organizaciones ligadas al sector científico y universitario que significó obligar a las autoridades de los distintos  organismos a negociar una salida que implicara su incorporación al sistema. No podemos más que elogiar la lucha emprendida por los colegas, los niveles de organización alcanzados, su capacidad de posicionar el conflicto en la agenda pública y obtener algunas respuestas a sus demandas: la extensión o el otorgamiento de una beca posdoctoral por un año primero, y la incorporación a las UUNN después, lo cual significa una continuidad laboral inmediata, aunque sin la correspondiente estabilidad, niveles salariales y de carrera.  Lo que esta respuesta por parte del Gobierno Nacional desnuda es la falacia de que no había presupuesto para su incorporación.

Sin embargo, no podemos dejar de señalar que el Gobierno Nacional, con su ministro ajustador Barañao a la cabeza, con la complicidad del Directorio del CONICET (salvando honrosas excepciones como la de la Dra. Dora Barrancos) y del CIN -que vieron aquí una oportunidad para hacerse de ciertas partidas presupuestarias (de nuevo, con honradas excepciones como la de nuestra casa de estudios que siempre insistió en el marco del CIN que la salida debía ser la incorporación al CONICET)- terminan de esta manera aplicando un ajuste al sistema de CyT a través de un gran recorte a la planta del CONICET, pero también de otros organismos; desconociendo los parámetros de la convocatoria a la cual los colegas habían aplicado; incumpliendo el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2020; y, no menos importante, cometiendo una violación flagrante de la autonomía universitaria.

En este sentido, alertamos sobre una serie de elementos que han de tenerse en cuenta para comprender los problemas y las implicancias de este programa:

 

– Es de por sí problemática la adhesión por parte de las UUNN a un programa que el Ministerio de Educación no envía en su letra definitiva.

 

– No propone la creación de nuevos cargos en las UUNN. Para quienes ya cuentan con un cargo docente, el Ministerio de Educación sólo financiará el aumento de dedicación para alcanzar la exclusividad. Para muchos colegas esto implica (en comparación con lo que hubieran tenido de haberse cumplido con el ingreso a la carrera de investigador en CONICET), la pérdida de un cargo de dedicación simple. Asimismo, el programa financiará cargos exclusivos de JTP, pero ¿qué sucederá en los casos que los investigadores ya contaban con un cargo simple superior (adjunto, por ejemplo)? ¿Acaso el investigador deberá elegir entre conservar su cargo de adjunto simple u optar por un cargo JTP exclusivo? 

 

– Por otra parte, este nuevo cargo carece de estabilidad, puesto que el investigador incorporado deberá ratificar dicho cargo por concurso público y abierto en un plazo máximo de 2 años. Tal situación significa un re-concurso en la práctica, puesto que tales colegas ya habían sido evaluados por las comisiones pertinentes para su acceso al CONICET, por lo que deberán someterse nuevamente a una acreditación de antecedentes. Pero si no se llevara adelante el concurso público y abierto, se estaría incumpliendo con el artículo 5 del Convenio Colectivo de Trabajo de los docentes universitarios que establece que el ingreso a la carrera docente debe hacerse mediante dicho procedimiento. Como se trata de concursos abiertos, siempre existe la posibilidad de quedar finalmente fuera del sistema, por lo tanto este programa no asegura la estabilidad que sí contenía el cargo de investigador de carrera en el CONICET. Pero también se estaría incumpliendo (potencialmente) con el artículo 73 del CCT, en la medida en que, para muchos, este programa puede significar simplemente el incremento de la dedicación para un cargo que ya ejercían de manera interina con una antigüedad mayor o igual a 5 años desde la firma del CCT, antigüedad que según el artículo 73 les otorgaría la posibilidad de  ingresar a la carrera docente de un modo distinto y más seguro que el concurso público y abierto. Como si esto fuera poco, se le suman dos problemas más: a) la potencial relocalización, como si la investigación satisfactoriamente evaluada pudiera llevarse adelante en cualquier lugar; y b) el programa le otorga a la universidad la decisión unilateral sobre qué investigadores aceptará incorporar, habilitándose la absurda pero posible situación de que una universidad rechace a un investigador al que previamente le había garantizado lugar de trabajo. 

 

– Otro problema reside en las diferencias en los antecedentes que el CONICET y las UUNN requieren a la hora de ingresar a cada institución, pues este modo de resolver el problema generado por el ajuste en el CONICET, implica imponerle a las UUNN criterios de evaluación externos y ajenos, vulnerando de este modo la autonomía universitaria (tengamos en cuenta que el CONICET evalúa los antecedentes como investigador, y no necesariamente como docente).

 

– Resulta importantísimo alertar que en el borrador de este programa figura un artículo (el 10°) que se titula: «Reducciones presupuestarias y/o reducción de la cuota financiera», en el cual no solamente se advierte de un posible (seguro?) recorte al presupuesto del ME, sino que, como consecuencia de ello, el ME dejará de enviar los fondos para el pago de estos cargos, sin que las UUNN tengan por ello derecho a queja.

 

And last but not least, la solución implementada hay que inscribirla junto a la recientemente anunciada puesta en marcha del Sistema de Reconocimiento Académico. Mientras este último sistema implica la movilidad de los estudiantes tanto entre universidades públicas como también y junto con las universidades privadas, en el acuerdo firmado entre el Ministerio de Educación y el MINCyT, se crea un Consejo Asesor en el que se incorpora en pie de igualdad al Consejo de Universidades Privadas. El objetivo de ajuste del Gobierno Nacional se aclara, puesto que al incluir a las universidades privadas en el sistema nacional de CyT, se habilita de este modo la transferencia de recursos públicos a dichas instituciones. La privatización de bienes y servicios públicos fue la forma que adoptó la mercantilización en los años ‘90s. En la actualidad el objetivo es el mismo, pero a través de otros mecanismos: la mercantilización de la educación pública y el usufructo de recursos públicos para privados.

 

Tales son las cuestiones a las que debemos estar todos atentos para seguir luchando contra las perniciosas consecuencias que de la mano de este gobierno neoliberal parecen cernirse nuevamente sobre las estructuras científicas, técnicas y universitarias de nuestro país.